HABLANDO EFICAZMENTE

En la medida  en que una  sociedad se  desarrolla, así  mismo aumenta la necesidad  de hablar, de comunicarse ante el público. Todos los días  las personas  enviamos  y  recibimos  millones  de mensajes  para  compartir  información, para  convencer  a otros de  nuestros  puntos  de vista  y para  entendernos.

 

El aprendizaje  de   éste  curso: “Cómo hablar  en público”, en la actualidad es esencial para lograr  diversos  objetivos  pues  todos  desean  hablar  y  ser  escuchados. Aquí unos  ejemplos:

La madre que  desea hacer  reflexionar  a sus hijos, sobre ciertas conductas inadecuadas.

El supervisor  que informa  a sus  trabajadores  de las  nuevas  disposiciones.

El abogado que intenta persuadir al jurado para que otorgue un veredicto a favor de su cliente.

El director de la escuela que exhorta a sus estudiantes a que sean mejores cada día.

El predicador que exhorta a la iglesia hacia un nuevo compromiso.

Estas  personas tienen objetivos para  comunicarse, desean hacerlo  y tienen  aptitudes para ello, pero seguramente no todas lograrán con éxito. Es entonces cuando surge la necesidad de aprender a desarrollar la habilidad de comunicar de hablar en forma eficaz.

La gente  admira  a las  personas  que tienen facilidad  para  hablar, y  éstas  se  distinguen  fácilmente  porque  irradian confianza, se muestran  seguras y saben cómo expresar sus ideas en forma clara y precisa. En cambio, a otras personas, se les subestima porque se muestran tímidas, nerviosas, y al tratar de hablar, lo hacen con tropiezos.

Por  ser tan esencial, este arte, en Roma  en el siglo I, se enseñaba  a los hijos  de nobles materias  de prestigio, y entre  ellas, en primer lugar la retórica.

Hoy  como entonces, el  saber hablar   puede  conducirnos  a una realización más plena, porque  a través  del   poder  hablar,  es  como convivimos los  seres  humanos.

En nuestras  iglesias carecemos de  hombres  y  mujeres que manejen este  arte de hablar  en Público.  Hombres que al tener la oportunidad  de hablar a la  congregación titubean, tartamudean, ven  al  suelo, etc.   Hombres que no  saben  comunicar.    Las  razones son  muchas: La falta  de educación, o preparación en campos  de  oratoria, de locución.

No podemos  quedarnos ahí, necesitamos avanzar  hacia una  iglesia  capacitada  en este arte,  que es un instrumento al servicio del Señor, tanto en nuestros ministerios, como en nuestro diario vivir. Hoy por  hoy, tener la  habilidad  de hablar  bien  no  basta, ya no  es  suficiente.  En los  procesos  de comunicación  tan  complejos  y  competitivos  que  empleamos, tenemos  que  utilizar  estrategias  derivadas  de procesos  de pensamiento,  analizar  a las  personas,  y  cada  situación  en  particular.

EL CRECIMIENTO NATURAL DE LA IGLESIA

Por  tanto, vayan  y  hagan  discípulos de todas  las naciones, bautizándoles  en el nombre  del Padre  y  del Hijo  y  del Espíritu Santo,  enseñándoles  a obedecer  todo  lo  que les  he mandado  a ustedes..”  (Mateo 28. 19-20)

Uno  de los  grandes desafíos para el  cristianismo  es  el  crecimiento,  y la madurez de la Iglesia  de Cristo  en todo lugar.  El  objetivo  de  éste  material  es dar  directrices  bíblicas  para  un mejor  entendimiento  y práctica  en  nuestras  congregaciones.

¿Por qué  un  crecimiento  natural de la Iglesia?,  el término  “natural”  significa  aprender  de la naturaleza,  es decir aprender  de la creación divina, de Dios  mismo, nuestro  Creador.  Tenemos  un  ejemplo  muy  notorio,  una  planta. Hay  varios   elementos  en  su  desarrollo  orgánico.

Muchas  veces se  han  dado  solo  conceptos,  a flor  de tierra (un  decir),  sólo se  ha fijado de  vista en los  frutos,  sin ver  las  raíces  que  produce  dicho  fruto. Ya  el Señor  Jesucristo lo mencionó en Mateo 6. 28 “Considerar los  lirios  del campo  como crecen”. La palabra considerar, significa “aprender”, “examinar”, “investigar”. ¿Qué  debemos  investigar  con intensidad? no la belleza  de los lirios, sino  sus  mecanismos  de crecimiento  natural “cómo  crecen”. Es  por  tal  motivo, necesario la  comprensión de las  leyes  del  Reino  de Dios. Cabe  resaltar  que  el crecimiento  siempre  lo  va  a dar, Dios.

Entonces,  vamos  ha  examinar  algunas  pautas  de crecimiento  natural  de la Iglesia.

 1. Creciendo  en Cantidad

El primer tipo de crecimiento es la cantidad de miembros.  La Cantidad, es el más importante de los crecimientos en el cumplimiento de la primera mitad de la gran comisión, el último mensaje de Jesucristo a sus discípulos; es lo más importante de los tipos de crecimientos porque sin ella la iglesia muere.

2. Creciendo  en Calidad

El segundo tipo de crecimiento es calidad,  calidad de crecimiento es lo  que  requerimos  de  todos  los miembros  del cuerpo  de Cristo. Enseñar a los discípulos todo lo que Jesucristo enseño, produce gran calidad en la iglesia.

Calidad de crecimiento, viene cuando un cristiano practica la gracia como dice en Ga. 6 en el trabajo del espíritu y 1 Pedro 1. 5-8 añade a tu fe virtud, a tu virtud conocimiento y así.

Cuando la iglesia empieza a tomar el modelo de vida la de Jesucristo comienza a revelarse al mundo.

La calidad de crecimiento es lo  más importante porque calidad de gente produce cantidad de gente y cristianos maduros que producen gran fruto.

3. Creciendo  en lo Estructural

Lo llamamos la vida del cuerpo, porque la iglesia es la vida del cuerpo. Es  como  el  cuerpo de  un  humano, por  ejemplo;  si un bebé tiene un cuerpo, tiene  vida, pero,  aún  le falta mucho por crecer, por desarrollarse y llegar  a  ser  adulto.  De la misma  forma,  es el  desarrollo  de  todo  cristiano  tierno. Necesita  crecer  en  su  vida  espiritual.

De estos tres  aspectos  mencionados,  el crecimiento estructural es el más importante, porque es el crecimiento dentro de la congregación, es educar a  la Iglesia, es capacitar  al Pueblo  de Dios, sólo  de  esa  forma  tendremos  miembros  activos, enfocados  en  la  edificación   espiritual.

El crecimiento estructural, es tratar a los nuevos infantes, a los bebés recién convertidos  y llevarlos a la madurez (Hebreos 5. 11-14), ellos están espiritualmente anémicos (flojos) y ellos, si no se los alimenta bien,  no crecerán de la manera  que  se  espera.

Estos bebés  necesitan estar asociados dentro de la familia de Cristo (su Iglesia), hay muchas asignaciones que Cristo dio a la iglesia pero la mayoría de ellas esta dirigida a su gente. No  esperemos  un  crecimiento fuera  de la Iglesia,  no  es  dable bíblicamente  hablando.  El  crecimiento  es  sólo  por medio de  estar  en Cristo, en su iglesia.

EL MUNDO DE LA INCREDULIDAD

Vivimos en un mundo de incredulidad. Ajena al  conocimiento  respecto   a Dios. Pero esto no es nuevo. Hace  aproximadamente cuatro mil años atrás, Faraón dijo: “¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz y deje ir a Israel? Yo no conozco a Jehová, ni tampoco dejaré ir a Israel.”(Éxodo 5.1, 2).

Para algunos, incredulidad es una marca de intelectualismo. Piensan que fe es algo de fantasía. Otros piensan que la fe es imposible no se puede probar que es verdad.

En estos estudios veremos que Dios sí existe, y que Él es el creador de este universo (Cosmos).

El Mundo de la Incredulidad:

1.      El ateo: La palabra ateísmo  significa  “Sin  Dios”. El ateo es la persona quien dice  que no  hay  Dios.  El  fallecido  Dr. Carl Sagan, fue uno de los más famosos ateos del mundo, él dijo: “El Cosmos  es todo lo que  es  o algún  día fue  o será”. El ateo declara sencillamente que Dios no existe.   El fallecido Isaac Asimov, otro famoso ateo, dijo: “Emocionalmente, yo soy un  ateo. No tengo la evidencia  para probar  que Dios no existe,  pero muy  fuertemente  sospecho  que él  no  existe, tanto que no quiero  desperdiciar  mi  tiempo”.

2.      El Escéptico: El duda en la existencia del Todopoderoso.  El diccionario  clásico describe  al  escéptico  como uno quien abraza  “la doctrina  de que el conocimiento  verdadero  o el conocimiento en un área  en particular  es incierto, y que tiene  dudas  concernientes  a principios  religiosos básicos”. El escéptico no  está preparado  para aceptar  cualquier  cosa  excepto aquellas que pueden  ser  verificadas  empíricamente. Para ellos la ciencia es el único método para probar  cualquier  cosa.

3.      El Agnóstico: Agnóstico  significa  “Sin  conocimiento”. El agnóstico no proclama abiertamente  que Dios  no  existe.  En  cambio, sugiere  que   no hay  suficiente evidencia para probar la existencia de Dios. Por esta razón, dice que no podemos saber si realmente  existe un Dios o no.  El  agnosticismo  dice:  “Yo no  sé,  tú  no  sabes,  nadie  sabe, y  nadie  puede  saber  si existe un Dios”. Frecuentemente señalan que el hombre no puede  saberlo  todo,  y que  él  nunca  ha podido  “detectar”  a Dios  con su mente  limitada  y sus capacidades.

4. Librepensadores: Reclaman el derecho  de pensar  por sí mismos.

5.  Secularistas: Profesan  interesarse solo por la vida presente.

6.  Cavilosos: Se obstinan sobre cuestiones de poca importancia.

 

¿QUÉ ES LA TEOLOGÍA?

Teología” es el lenguaje (logos) acerca de Dios (theos).  Es  nuestro  razonamiento  respecto  de Dios.  Todos, en un sentido  hacen  teología. Podemos distinguir dos amplios tipos de teología: Teología Bíblica y Teología Eclesiástica. La Teología Bíblica trata con la manera en que Dios se presenta a Sí mismo y Sus acciones en la Biblia misma, mientras que la Teología Eclesiástica trata de cómo la Iglesia ha aplicado el contenido de la Biblia a partir del cierre del canon de la Escritura.

 

LA PREDICACIÓN BÍBLICA

La predicación de la Palabra de Dios (Bíblica), se encuentra entre los privilegios más grandes confiados al hombre. Además, es una de las que tiene mucha responsabilidad.

A través de la locura de la predicación, Dios ha escogido revelarse (manifestarse) a los hombres. Este conocimiento divino, comunicado a través de la predicación, puede conducir a los hombres a la salvación eterna a través de la fe en Cristo. Es también capaz de transformarlos a la imagen y semejanza de Dios (2 Cort. 3. 18), ese  es  el propósito  de la predicación Bíblica. Comunicar  al mundo, que  sólo Cristo  es  la alternativa, para  los problemas  actuales.

“Predicando en el Mundo Contemporáneo”

Lo que deseamos en este curso es, llegar  a predicar el mensaje de Dios,  comunicar  que hay  un mundo bíblico, en donde  Dios  es  el Señor (Kurios).   El mensaje  de Jesucristo, debe trastornar cualquier cultura.

El Evangelio de Jesús debe definir quienes somos   realmente como instrumentos de   Dios.  Por eso el evangelio de Jesús es acción y no  solo palabras.   Jesucristo, es el único camino para que el hombre pueda conocer el mundo que Dios quiere darnos, un mundo celestial, espiritual, un mundo en donde sólo Dios mora y gobierna, ese mundo alternativo se llama “La Iglesia”.

Cuatro  Cosmovisiones:

  1. Ateísmo: niega la existencia de Dios.
  2. Deísmo: Reconoce la existencia de Dios, pero inactivamente.
  3. Panteísmo: Reconoce que todo es de Dios.
  4. Politeísmo: Dicen que hay muchos dioses.

Hay que entender, que el mundo contemporáneo, no es tan distinto al mundo antiguo, ya que en el mundo antiguo como hoy , estuvo  lleno de creencias y fábulas religiosas, así como sectas que perseguían  el satisfacer la necesidades de un creador en el corazón del hombre.

¿QUIEN ES EL HOMBRE DE PECADO? SEGÚN 2 TS. 2. 3-10

A. El Hombre de Pecado Será Revelado (2.3-10)

Hermanos  en esta  ocasión vamos  ha  ingresar a  una de los  textos de las Escrituras más difíciles que hay  en el Nuevo Testamento: sobre  el “hombre  de pecado”. Respecto a  esto, se han propuesto muchas ideas y  conjeturas.

Algo que debemos recordar es que Pablo tiene conocimiento limitado, no  conoce  ha detalle, todos  los  aspectos  determinantes  relacionado  sobre  este  tópico. Conoce que algo tiene que suceder antes que venga la venida del Señor, pero no sabe cuando es aquel día cuando el Señor vendrá.  Recordemos lo que dijo en  I Tesalonicenses  5. 2: “Vendrá como ladrón en la noche…”

Pablo si sabe que vendrá una apostasía y porque,  todavía  no  acaecido (I Timoteo 4.4), sabe que no ha venido Jesús todavía  (segundo advenimiento).

Entonces, tenemos  solo  dos posibilidades:

1. Es un personaje  real, es decir, un hombre.

2. Es algo, un fenómeno más grande que un solo hombre.

            ¿Es el hombre inicuo alguien histórico o simbólico?

Se han propuesto posibilidades para identificar a este hombre:

  1.  Algunos dicen que representa a un emperador romano, o los emperadores como un solo personaje (primer  siglo).
  2. Que era el emperador Nerón.
  3. El Papa de la Iglesia Católica.
  4. El Anticristo que vendrá cerca del fin del mundo.

Observemos, lo  que Pablo dice acerca de este hombre:

1. Es hombre de pecado (sin ley)  ο ανθρωπος της ανομίας (Vs.3).

2. Se manifestará con relación a la apostasía (Vs.3).

3. Se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto    (Vs.4).

4. Se sienta en el templo de Dios como Dios (Vs.4).

5. Se hace pasar por Dios (Vs.4).

6. Algo (τό κατέχον) lo detiene (Vs.6).

7. Se manifestará en su debido tiempo (Vs. 6).

8. Alguien (ο κατέχων) lo detiene y este primero tiene que ser quitado (Vs.7).

9. El Señor lo matará con el “espíritu de su boca” y el resplandor de su venida (Vs.8).

10. Su advenimiento es (promovido) por obra de Satanás (Vs. 9).

11. Tendrá gran poder, y señales y prodigios mentirosos (Vs.9).

12. Engañará con iniquidad a los que se pierden (Vs.10).

13. Él es “la mentira” (Vs.11).

(Vs.3) La  intensión  de Pablo, es  que   los Tesalonicenses no caigan en el error. El Señor no vendrá hasta que se manifieste el hombre de pecado y venga la rebelión.

El hombre sin ley es el hombre de pecado, que es la transgresión de la ley (1 Jn. 3.4). El pecado es anarquía, que en griego es anomias significando el hombre sin ley.

La Apostasía

La palabra “apostasía” (η αποστασία) aquí significa más “rebelión”. La palabra viene de la palabra “afisteimi”.  Esta palabra tiene dos partes:

Apo: que significa “de”, “aparte de.”

Histeimi: que significa “poner”, “colocar”, “situar”.

En contextos religiosos (Josué 22:22; Jer. 2:19; 2 Crónicas 29:19; 33:19; I Ti. 4:1; 2 Ti. 4:3-4) la palabra significa “apostasía”, “alejamiento” del verdadero Dios; en este contexto, posiblemente político, significa “rebelión”.

El significado de esta palabra no describe a una persona que se aparta de donde está (con Dios) para ir a otro lado (apartarse de Dios), sino que describe a la persona que se queda donde está habiendo decidido desde el principio guardarse alejado. Habla de la persona que nunca ha querido algo con Dios. Entonces, la apostasía habla de una rebelión contra Dios. No hay una sola apostasía que, sino que hay muchas apostasías, las que se han visto durante la historia y las que se verán en el futuro.